Ven conmigo


jueves, 1 de abril de 2010

Te mueves en la luz

Mi rencor bajaba por mi garganta, mi vida que giraba en torno al amanecer y la noche que le tenía miedo a la furia del mar me aconsejaba a no volver a creer.
Pero mi silencio sepulta mis ganas de verte, abrazarte, de dejar de pensarte, me aferro al sentimiento de que es cierto, de que es real, me cuesta lo sé, volver a creer, volver a sentir, volver a ver, a besar. Contigo muero, vivo, existo, respiro, camino, río y mi cementerio tiene su propio entierro y mi respiro un nuevo comienzo. una vez mi tumba se cavó sola, esta vez tu me ayudaste a salir. Apostaré a mi miedo para no entrar más a mi tumba de olvido y apostare a la vida para entrar para siempre en las ruinas de lo desconocido.
No sé si mañana será diferente, espero que mejor que hoy, y que ayer, quédate acá, cerquita mío a donde pueda escuchar tu respiración, tus latidos, tus pensamientos y Tus ganas de amar y de florecer que me drogan una vez más. Me vuelvo adicta a la sensación de que estas acá. No te vayas.

Mi alma quebranto el cielo cuando tú encendiste tu sonrisa eterna y quemaste mi frío para burlarnos de la soledad.
No sé si es amor, y tampoco quiero saberlo.

lunes, 8 de marzo de 2010

Dame un segundo.

Dame un segundo
En este mundo de vagabundos
Entre la libertad y las luces
Mi corazón sabe como sonreír
Dentro de ti
En esta manada de bufones
Mis manos saben como saludar
Dentro de ellos
La muerte quema en la noche
A donde nosotros jamás hemos llegado
Un pequeño extraño me invita a correr
Veo la muerte entre sus pies
Lo sabíamos, ambos íbamos a morir
Dejemos estas luces parpadeantes
Mi voz aprendió a gritar
Dentro de mí
Dame un segundo,
Tu beso en mi alma deseo tatuar
Por que sé que en el alba el sol ya no brillará
Y tus manos quiero enfrentar
Este mar de emociones
Por que a mis pies la muerte no puede esperar.

A pasos del final.


Lagrimas rojas al abrir los ojos a la luz del alba

Sudor frio al pasar tus manos por la noche

Ojos de miel para olvidar el amor

Dame la mano, no me dejes sola.

Ayúdame a descubrir la muerte en el olvido.

Tengo miedo, ¿y tú?

Tengo sed, sedienta de ríos bajo mis pies, ¿y tú?

No sé tu, pero ya no tengo nada en que pensar

No tengo nada que ofrecer,

No tengo nada que buscar,



Mi sed se saciará con la lluvia de lágrimas que derramarás al amanecer

Mi miedo se irá cuando la muerte me tome la mano,

La que tu dejaste, la que el alba dejó, la que el frio dañó

Ya no hay nada que ver, nada que imaginar, nada que soñar

Pretenderé ser aire, para que me respires para siempre.

sábado, 20 de febrero de 2010

RIMEL DE MIEL PARA CORREGIR LA TRISTEZA.

Viajar.

Preparo mi caja de los recuerdos para afrontar este nuevo y ardo viaje, todo viaje tiene su propósito, el mío es nada mas ni nada menos que olvidar los malos fantasmas de ayer y hoy.
No llevo mucho, solo lo necesario, unos pocos cigarros y mucha música para espantar a los recuerdos, también llevo conmigo mi lápiz y mi papel, por si consigo ideas para palpar.
No sé como resultara todo esto, la verdad es que tampoco quiero saberlo, ya que hoy emprendo este viaje del cual pretendo no volver.
Mi sed de libertad agoniza el deseo de volverlos a ver, se mezclara con el fuego de la excitación de no regresar jamás.

Es cierto que sin agonía no predecimos lo que queremos oír y la vía láctea no siempre querrá decirnos lo que queremos, ni tampoco mostrarnos nuevamente el mapa de tu desnudes cada vez que las estrellas nos recuerden lo bello que era amar.
Han pasado muchas nubes ya, desde que salí de casa, el anhelo se hace presente, pero Víctor jara me nubla el vagabundo rayo de los recuerdos, asique no es muy difícil continuar.
Camino y camino, busco la salida, no se a donde voy, tal vez a jugar a ser real.






No quiero volver, háblame de ti, que yo, Yo, le tengo miedo al amor.




miércoles, 27 de enero de 2010

Vuela, avanza y olvida.

Déjame cantarte por siempre mi canción, déjame abrazarte sin rencor
quiero que hoy no sea cosa de los dos. Quiero que hoy seamos uno.
Firme como el viento, dulce como la flor. Oscuro como la noche, frio como el secreto de mi canción.

No fue tan perfecto, me acorde de él, me di cuenta de que él era con que quería estar.
Se derrumbo mi ego. Mi corazón se marchitó, quiero que te vayas, no quiero otro respiro.
Maté un amor, resucité una pasión. En mis entrañas su nombre repercuto, mi lecho de muerte está en su decepción. Muero en mi tumba, la que yo cavé, extraño el dolor, que yo provoqué. Extraño sus manos y su voz, Lo busque en otro lado, pero no lo igualé. Intente recordar y solo olvidé.
Hoy nació mi culpa
Y el surco de mi vida se desapareció.
Dulce marcha, verdugo de esta flor.
Lo espero para que salve mi canción, lo espero para que me zurza el corazón.

Algo se mueve en mí, es el deseo de que vuelvas junto a mí, ya no quiero esperar ni reemplazar, quiero que estés acá.

lunes, 11 de enero de 2010

baam baam ces morts


Nadie escucha tu voz
solo yo solia hacerlo
Nadie acaricia tus huesos
solo yo solia hacerlo
Nadie te mira al bajar la mirada
solo yo solia hacerlo
Y a pasado mucho tiempo ya
desde que dormimos a dentro del mar
Y a pasado mucho tiempo ya
desde que dejamos de ser niños
quisiera volver a serlo
para quemar mis sueños dentro del cesped
en el fondo no eramos tan malos
solo teniamos miedo.